"Muchas empresas,
independiente de su tamaño, se han dado cuenta que colocar publicidad
en los motores de búsqueda en Internet provee un poderoso impulso a sus
ventas.
Pero también están descubriendo que puede demandar más
de su tiempo y destreza que los medios de marketing tradicionales, como
las Páginas Amarillas.
Desde que fundara la empresa
ShavingCream.com hace poco más de dos años, Mark Williams ha invertido
casi todo su presupuesto publicitario en motores Web como Google Yahoo.
Para Williams, los llamados anuncios en búsqueda contribuyen de manera
significativa al aumento de su negocio que, según sus cálculos,
facturará unos US$200.000 este año.
Ha fomentado un crecimiento
bastante saludable, dice Williams, de 49 años, respecto de su empresa
que vende productos de cuidado personal para hombres.
Pero, administrar los anuncios ligados a búsquedas en línea le exige sus empleados unas 30 horas al mes.
Además,
los precios que Williams tiene que pagar cada vez que una persona hace
un clic en uno de sus avisos han subido. Por eso, está considerando
otros tipos de publicidad en línea. Es un juego que demanda mucho para
poder competir, dice.
La publicidad en los motores de búsqueda
superó los US$5.000 millones en Estados Unidos el año pasado y es uno
de los formatos de publicidad de más rápido crecimiento en ese mercado.
Pero
como los patrones de búsqueda del consumidor cambian constantemente y
es muy fácil entrar y salir del mercado de esta clase de avisos, los
anunciantes dicen que tienen que estar muy alerta para sacarle el mayor
provecho a su dinero. Los cambios que las compañías de búsquedas
realizan en sus sistemas de anuncios complican aún más las cosas. Con
frecuencia, Google y otras empresas introducen nuevas funciones que
cambian la ecuación de precios, como permitir que los anunciantes
decidan horas específicas para que su publicidad sea vista, o que ésta
se restrinja una zona geogrífica determinada.
La manera en que
funciona el sistema es que los anunciantesparticipan en una subasta en
línea para que sus anuncios sean mostrados cada vez que un usuario
busca una palabra o frase específica, como [hipoteca] o [lentes de
sol]. Después, los anunciantes sólo pagan si un consumidor hace un clic
en la publicidad (en promedio, es 50 centavos de dólar por clic). Los
anuncios contextuales se despliegan cuando las palabras escogidas por
el anunciante aparecen en artículos u otro contenido que una persona
está leyendo en un sitio Web.
Muchas empresas están muy satisfechas con los resultados de los anuncios ligados a búsquedas.
Wyndham
Hotels & Resorts calcula que genera US$14 en ingresos por cada US$1
que gasta en anuncios en búsqueda. El marketing en búsquedas es una
función básica, tienes que tenerlo, asegura Kevin Rupert, subdirector
de marketing y estrategia de Wyndham.
Pero la intensa
competencia que existe para comprar anuncios vinculados a ciertas
palabras significa que Wyndham debe estar muy atento.
Ciertas
palabras clave en inglés, como [Disney hotel] o [Orlando resorts], son
tan codiciadas por las agencias de viaje, que el sistema de subasta ha
elevado su precio a un punto en que ya no vale la pena para Wyndham.
Para
lidiar con esta nueva realidad publicitaria, muchas grandes compañías
han creado puestos especiales para expertos en anuncios en búsquedas. Todos los días hay un cambio nuevo, dice Curt Hecht, director de
medios digitales de GM Planworks, encargada de la cuenta de publicidad
de General Motors estimada en US$3.200 millones. GM participa
activamente en las subastas de términos para que sus anuncios aparezcan
junto a casi un millón de palabras clave, incluyendo [GM] y [Chevy].
Algunos
emprendedores han logrado construir empresas enteras gracias a los
motores de búsqueda, haciendo una inversión mínima en publicidad. Pero
al mismo tiempo, se frustran con los constantes cambios en el sistema
que afectan a sus compañías.
James Krzeminski, un empresario de
Florida, creó dos sitios Web el año pasado, uno que vende accesorios
para el jardín y otro que vende figuras decorativas para la cocina.
Sin
comprar anuncios en Google, generé una fuente estable de visitantes que
encontraban sus sitios a través de los resultados de búsqueda regulares
ofrecidos por Google. En marzo, los dos sitios generaban hasta US$1.000
al día.
Pero, dice, sus sitios empezaron a aparecer más abajo en
los resultados de Google. Menos usuarios los encontraban y sus ventas
diarias en las páginas empezaron a bajar a US$100. Krzeminski cree que
ello se debe a los cambios que Google suele hacer para ordenar los
resultados de búsqueda.
Otras empresas pequeñas tienen que
luchar con el fraude de clic, es decir, cuando una empresa hace
repetidos clics en el anuncio de búsqueda de su rival para agotarle su
presupuesto de publicidad y así ganar un mejor lugar para su propio
anuncio. No hay duda que es un gran entorno para levantar un negocio,
dice Williams, de ShavingCream.com. Pero es un ambiente que cambia
todo el tiempo y requiere de la atención apropiada."
POR KEVIN J. DELANEY
THE WALL STREET JOURNAL